Arte media

En la educación media Waldorf, el arte no solo es una forma de expresión creativa, sino también una vía para el desarrollo integral de los estudiantes en diversos niveles. A través del arte, los jóvenes cultivan el juicio en sus diferentes perspectivas: el juicio práctico, el teórico y el emotivo, para llegar a un juicio individual propio que les permita desarrollarse como seres completos, capaces de pensar, sentir y actuar de manera consciente y responsable.
En los cuatro cursos de la educación media se trabajan diversas técnicas con los jóvenes: dibujo, modelado, grabado y pintura, y a lo largo del año se desarrollan algunos proyectos vinculados con otras asignaturas. Por ejemplo, modelan partes del cuerpo que se están estudiando en fisiología o pintan los telones para la obra de teatro. Pero, paralelamente a esto, cada curso tiene una planificación curricular con un foco especial en relación con el juicio que corresponde trabajar según la etapa evolutiva.
En Iº medio, donde el foco está puesto en el juicio práctico, se otorga mayor prioridad al dibujo riguroso en blanco y negro. Se los conduce a la observación exacta, completa y aguda, y a comprender y vivenciar el dibujo como un proceso de observación objetiva y conocimiento.
En IIº medio, correspondiente al juicio teórico, el arte no solo se vive como una experiencia sensorial, sino también como una vía para abordar y comprender ideas filosóficas, históricas y culturales. Aquí entra la experimentación con el color, que tiene un efecto liberador y orienta la imaginación. Se busca emancipar lo concreto de su propósito utilitario y convertirlo en artístico, y se plantean preguntas y reflexiones en torno a la técnica y la intención artística, así como a la relación entre contenido y forma, mediante la discusión abierta de los estudiantes sobre sus trabajos.
En IIIº medio se trabaja el juicio emotivo, llevando a los jóvenes a conectarse con el poder expresivo del arte mediante el estudio de obras de artistas destacados y la exploración de experiencias, estados de ánimo y sentimientos propios a través del color y la forma. Para equilibrar esta mirada que tiende hacia lo subjetivo, también se desarrolla un proyecto que los invita a mirar hacia fuera, identificando contextos sociales problemáticos y utilizando el arte como medio de expresión y denuncia de dichas problemáticas.
IVº medio constituye la culminación del desarrollo de los juicios, con el juicio individual. Los estudiantes tienen la oportunidad de tomar decisiones sobre el tema, los materiales o el enfoque de su trabajo. Esta libertad les permite desarrollar un sentido de autonomía y fortalecer su juicio propio, al tiempo que aprenden a tomar decisiones responsables basadas en criterios personales. A través del arte, los estudiantes pueden investigar quiénes son, qué les interesa y cómo ven el mundo. Las actividades creativas centradas en ejercicios de autorretrato fomentan la capacidad de encontrar su propia voz y su lugar en el mundo.
“Conociendo el mundo, el ser humano se encuentra a sí mismo, y conociéndose a sí mismo, se le revela el mundo”.
—Rudolf Steiner