Historia del arte
Como reflejo de la evolución de la conciencia
El acto de creación artística es el prototipo de la acción humana libre.
El propósito de la enseñanza de esta materia es despertar el interés por el arte y ayudar a los jóvenes a desarrollar una relación personal con él, basada en la comprensión. La intención es que, a partir del estudio de las diversas obras de arte que los seres humanos han creado a lo largo de los siglos, sus características y sus contextos, los estudiantes desarrollen la capacidad de confiar en su propio poder de percepción, puedan reconocer el intrínseco valor de la actividad artística y logren llegar a sus propios juicios estéticos.
El ideal es que, al finalizar su etapa escolar, el joven tenga la convicción de que el arte merece su atención porque puede llevar la experiencia humana interna —su experiencia interna— a la expresión de una manera universalmente válida.
Iniciamos esta travesía a través de las preguntas «¿Qué es el arte?» y «¿Por qué hace arte el ser humano?», y de las muchas reflexiones que surgen a partir de ellas. Luego estudiamos, observamos y dibujamos o modelamos algunas de las primeras manifestaciones del arte paleolítico, intentando acercarnos a esos seres humanos de hace 40.000 años. Después pasamos por algunas civilizaciones de la Antigüedad, como Sumeria y Egipto, y por sus impresionantes desarrollos técnicos y estéticos, para seguir con Grecia y Roma y su gran influencia en el arte occidental. Luego el Imperio bizantino, la Edad Media y el Gótico, y su vuelco al mundo espiritual. ¿Cómo van cambiando la técnica, el estilo, las motivaciones? ¿Qué se mantiene?
Más adelante abordamos el Renacimiento, con su cambio de perspectiva y sus grandes y famosos artistas; después el Barroco, el Neoclasicismo, el Romanticismo y el Realismo, y este movimiento pendular de la materia al espíritu, de lo objetivo a lo subjetivo. Observamos cómo las formas y estilos que antes se mantenían estables durante siglos ahora se superponen unos a otros con gran rapidez. El Impresionismo, el Modernismo, el Fauvismo, el Expresionismo, el Cubismo, el Surrealismo, el Constructivismo… cada uno buscando su verdad absoluta. Pero parece ser que ya no hay una verdad: hay miles de puntos de vista individuales y válidos, pero ninguno prevalece. El Dadaísmo, el arte abstracto, el arte conceptual, el arte y el mercado. ¿Y qué pasa con el arte hoy?
Volvemos a las preguntas iniciales: «¿Qué es el arte?» y «¿Por qué hace arte el ser humano?»